16 abril, 2006

Los videojuegos: ese objeto del demonio

En la sociedad actual, como en tantas otras sociedades, se procura buscar una cortina de humo, un mártir de la civilización al que echar las culpas de todos y cada uno de los problemas que la pervierten. Ahora, al parecer, está de moda culpabilizar a los videojuegos y al rol. Si bien el segundo, al no tener la fama que se merece, últimamente ni se le tiene en cuenta (sí, al parecer después de que un tipo matase a su familia con la katana y que jugaba a juegos de rol [Final Fantasy, nada serio] resultó después que este tipo de juegos genera asesinos). Y bien que hacen. Los videojuegos, ya sean simuladores de violencia, de la vida real, de sexo, de empresas, de fútbol, de lo que sea, ya de por sí por llamarse mismamente videojuegos resultan una peligrosa influencia en el joven. Si es que ya a cualquier cosa se le llama influencia. Curiosamente, vemos en la tele gente muriendo influenciada por el fútbol, por la religión o por motivos raciales, sin embargo los culpables de que la gente haga cosas malas es de los videojuegos. ¿Inaudito? Plausible diría yo.




Está claro que la Intifada contra Israel comenzó cuando un judío ganó una partida al Pacman a un Palestino. ¡Si es una mera necesidad en su religión! No comen cerdo ni beben alcohol. ¿Qué hacen? Pues se tiran los días muertos inentando pasarse aquella pantalla tan complicada del Doom. ¡Es que toca las narices! ¿No podrían haber puesto más maletines de medicamentos en esta pantalla? ¡JODER!¡ESTO ES UNA PUTA MIERDA!¡NO ME LO PASO NUNCA! Me voy a hacer un ataque kamikaze suicida en cualquier esquina, la primera que vea, en cualquier calle israelí, antes de que me canse de este puto juego.

¿Y en los partidos de fútbol que acaban tirándole botellazos al árbitro? Si es que.. ¡A quién se le ocurre traerse la Game Boy al campo de fútbol! ¿No ves que luego te irascizas? ¿Irasdizas? Te cabreas, joder. Que está muy bien, no quieres cerrar el Zelda hasta que no te mates al puto Ganon de las narices. ¡Pero leche! Si después de tener la consola todo el día encendida, que se gasten las pilas es algo normal, y tan normal justo un momento antes de que te pasases el juego. ¿Quién no se cabrearía con eso? ¡Si es que incitan a la violencia! Lo último que te apatece en ese momento es aceptar la derrota de tu equipo. Ni atento he estado al partido pero ya sabéis la cantinela, árbitro-comprao-partido-regalao, nunca falla.

Sí, si todos conocemos la realidad. Hitler era un puto viciado a Los Sims en el que descubría que la vida le iba tan mal tanto en la ficción como en la realidad. ¡Puto judío que me vendió este juego! Me dijo que podría jugar a una vida mucho mejor. Eh, espera un momento, ya sé con quien puedo tomarla. Como crear a un futuro opresor del mundo capítulo uno: hazle adquirir un juego que sabes que no será capaz de manejar. Y luego Ted Bundy. Que todo el mundo sabe que era un gran fan del Super Mario.


Ahora que lo pienso.. ¡Dios santo! Menudos objetos del demonio que son estos videojuegos. Por su culpa han empezado guerras, han cerrado el Bernabeu y hay conflicto en Oriento Medio. Seguro que los incendios que se producen frecuentemente por toda España están provocados por los videojuegos. Sí, es todo un astuto plan de Crash Bandicot, para controlar toda una zona árida despoblada. Las malas influencias de este, er, bicho. ¿Y Bush? Tiene pinta de haberle dado mucho al Steroids o al Super Wing Commander. No, que va, este tipo todo lo que sabe de estrategia militar lo aprendió con el Civilization. Ahora está esperando que su enemigo Irak mueva fichas, es su turno. Seguro que se pasó al Civilization al ver que con el Empire Earth la estrategia en tiempo real no se le daba muy bien. ¿Y los miembros del SWAT? O sin irnos lejos. ¿Los de la Guardia Civil? Los entrenan en habitaciones secretas con un mod totalmente educativo del Half-Life estilo Tricornio's Strike. Entrenan a nuestro guardias con juegos para estimularles violentamente y que no se corten un pelo a la hora de apalear a cualquier criminal que se beba a gusto su litrona en medio de la calle. No, no podemos permitir que se beba alcohol delante de los púberes.

Ya ha llegado la hora de que los eliminen, es un mal modelo de conducta, pésimo. Oye. ¿Y las aventuras gráficas? Bueno. ¿Acaso no creeis en la posibilidad de que se hayan cometido asesinatos múltiples por culpa de una aventura gráfica? Eso tipo de aventuras gráficas, realmente jodidas, en las que después de recorrerte el escenario trescientas mil veces (mismos y mismos archivos .bmp), hablar con todos los personajes las tantas veces que sean posibles y observarlo todo para terminar descubriendo (vía guía vía suerte de cojones) que lo que buscabas era una diminuta mancha grisacea en medio de un montón de nada de un escenario realmente desechable y para que, al final, esa diminuta mancha te lleve a otra búsqueda sin fin de otra diminuta mancha que no verás hasta haber hecho otra vez el mismo recorrido de antes otras trescientas mil veces. ¿De verdad que no es para matar a alguien? ¿DE VERDAD?

Videojuegos: ese objeto del demonio ocioso que invitan a la vida sedentaria, perezosa y, ante todo, violenta que están creando un modelo de sociedad obscenamente obeso y pasivo.


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